Convivir con nosotros mismos es algo muy profundo que nos permite vivir en paz. Sin embargo, entenderlo de verdad puede volvernos vulnerables ante distintas situaciones. Aceptar nuestra imagen, por ejemplo, muchas veces puede determinar nuestro día, estado de ánimo e incluso hasta provocar un cambio de raíz. Pero, ¿qué sucedería si todos estaríamos de acuerdo con nuestro cuerpo e intentáramos sentirnos mejor, acaso no tendríamos un poder? Kiki Dibos sí que lo tiene y se proyecta en grandes dimensiones.

La creadora de Vitasana, un blog orientado en compartir hábitos saludables, se reinventa de un día para otro y motiva a sus seguidores a decidir a conciencia cómo quieren alimentarse. Pero Kiki, representa mucho más que Vitasana, es alguien que no se rinde y que a pesar de las adversidades, altos y, sobre todo bajos, sigue adelante.

Ciertamente, se define como una mujer intranquila, un aspecto que ella misma considera muy positivo. Es una persona paciente y alegre, que vive el presente y no “se hace mundos”, confiesa. Siempre fue una persona muy pasiva, lo que -sin querer- durante mucho tiempo le ha jugado en contra en muchos aspectos. No obstante, y a pesar de ello, convertirse en mamá la impulsó a “sacar las garras” y ahora puede decir que lucha por lo que quiere y sin miedos.“Me apasiona ser Nutricionista y practicar deporte, pero por sobre todas las cosas, ser mamá. Creo que hoy en día lo que más disfruto es pasar el tiempo con mi hijo y las personas que quiero.”

En esta etapa de su vida le gustaría que las personas se identifiquen con ella en su vida de mamá, sus ganas incansables por el deporte y tener una carrera ligada a un estilo de vida saludable, y no solo físico si no mental. Conectarse con lo esencial y rescatar la felicidad a pesar de las cosas, y del mundo en el que vivimos hoy es lo que desea compartir. Además, está segura y cree que todos seríamos un poco más felices, si nos tomáramos más tiempo en mantener nuestra calma. Kiki ama la vida y en cada uno de sus objetivos como ser humano es lograr inspirar a las personas que la siguen.“Siempre he creído que todos podemos lograr lo que nos proponemos si somos organizados y a la vez conscientes que necesitamos ponernos metas claras, priorizar las cosas y vivir el momento. Creo que todo lo que soñamos lo podemos lograr.”

El nacimiento de su hijo Mariano fue un momento sagrado que alimentó su alma y sus emociones, y trajo consigo bastantes cambios que le dejaron muchas enseñanzas que la hicieron crecer como persona y sensibilizarse con los demás. Ahí fue donde descubrió el amor verdadero, el amor de mamá.

También nos cuenta cómo fue su vida antes y después de la llegada de Mariano. Antes seguía una misma regla: universidad, gimnasio y casa. Siempre hizo deporte y desde los ocho años corrió por su colegio contra chicas de doce en la Videna. Algo que la ayudó a ser muy disciplinada. Cuando llegó Mariano ocurrió un giro. Nos cuenta que tenía una rutina, la cual le ayudaba a no dejar de lado por completo “su vida“, sino a aprender a incorporar a este pedacito de persona, que ahora significa en su vida lo más importante. Se dedicó seis meses enteros a él, luego volvió a la universidad y trataba de organizarse para hacer sus trabajos mientras el dormía, hacer deporte por las mañanas y tener la mayor cantidad de horas posibles con él. Su vida cambió, pero para mejor. Considera que el ser mamá es una tarea difícil, pero recibe tanto amor que todo se vuelve más fácil. “No me costó adaptarme, era mi sueño hecho realidad ¡Ser mamá! No me esperaba que sea a los 21 pero no me afectó como creo que afectaría a otras personas.”

Una etapa que considera importante, además de cuando fue mamá, fue cuando estaba en mi internado clínico en el hospital. Pues ahí fue donde pasó los seis meses más difíciles de su vida y, a la vez, los más lindos.

“Es una etapa que me marcó. Me sentía agradecida día a día por lo que me esperaba en casa y a la vez me sentía con rabia por las injusticias que veía a diario. Niños tan chiquitos o adultos abandonados que me partía el alma. Aprendí a ponerle un escudo a mi corazón y dar lo mejor de mí por esas personas. Sin el apoyo de mi familia y personas cercanas no hubiese podido terminar esa etapa definitivamente.”

 

Nos cuenta que la carrera de Nutrición en Perú no tiene nada que envidiarle a las del extranjero. Tenemos tanta riqueza aquí que hay mucho que se puede lograr. Se divide en varias ramas; eso es lo que a ella le gusta más y le parece lo mejor de su carrera, que hay mucho por hacer y, sobre todo, ayudar.

Sabemos que el Perú es uno de los países con mayor porcentaje de anemia y, frente a esto, Kiki considera que deberíamos enfocarnos un poco en cuidar a nuestras personas antes de irnos a ayudar afuera. Hoy en día también existe mayores problemas de sobre peso que de desnutrición, gran indicador que somos un país desarrollado dónde cada vez más personas tienen acceso a un estilo de vida dónde la alimentación refleja el “bienestar” no sabemos manejarlo. Es por eso que la nutrición y el deporte para ella son como mejores amigos, pues se dice que para estar físicamente bien consta de 70% alimentación saludable y 30% de deporte. Ha tenido la suerte de trabajar con muchos deportistas el año pasado dónde vieron resultados increíbles en sus competencias después de pasar por un régimen alimenticio. Definitivamente están ligados.

También es profesora de indoor cycling, algo que le cambió la vida. A pesar de haber practicado diferentes deportes a lo largo de su vida, sintió que este era el indicado para ella. “El indoor cycling es divertido, es explosivo y solo se necesitan 45min por clase para ver beneficios. Tengo mucha suerte que eso sea mi trabajo, dicen que si amas lo que haces no tienes que trabajar ni un día más en tu vida, y así me siento hoy.”

Empezó a dictar mientras estaba en el hospital, se levantaba 5 am para dictar a las 6 am y luego ir al hospital, por lo que desarrolló una disciplina consigo misma inimaginable. Dejar a Mariano dormido era muy triste para ella, pero después de estas clases se sentía tan bien, tan desestresada y con tanta energía que sabía que lo que estaba haciendo no solo le hacía bien a ella misma, sino que a él también.

A pesar de ser una mujer bastante activa, aún tiene muchos proyectos que desea lograr. Primero relacionados con nutrición, deporte y después otros proyectos como mamá. Lo importante para ella es el ser consistente y paciente a la vez.

Sabemos que, por cuestiones de tiempo, a las mamás se les hace complicado llevar un estilo de vida saludable, pero Kiki nos dice que todo es posible y finalizamos la entrevista con un pequeño consejo dirigido a estas personas.“Lo que menos tenemos las mamás es tiempo; por ende no cocinamos, compramos comida rápida. Lo que me gustaría decirles es que esta bien, todo va a encajar en su momento (incluyendo los kilos demás que nos dejó el embarazo). Primero tienen que organizarse, si hay que despertarse más temprano, pues háganlo. Si tienen que sacrificar 1 o 2 tardes con tus hijos para hacer deporte, háganlo. Muchas veces nos dejamos de lado por nuestros hijos y eso no está bien. Somos mamás pero también mujeres y tenemos que cuidarnos y respetarnos. Todo se puede en esta vida, si de verdad quieren tener un estilo de vida saludable, sean mamás o no, se puede lograr. DETERMINACIÓN.”

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