En la música existen ideas. Ideas que precisan contextos; la vida real. Cuando una letra empieza a funcionar con una melodía, se puede repetir, modificar, o incluso, explotar al máximo su expresión. Arianna Celeste, descubrió la música y recaló en ella. Hoy es para la artista peruana de 24 años la posibilidad eterna de comunicar lo que es y siente. En este nuevo encuentro “La Bambina de Rovegno” nos cuenta sobre su relación con el canto, el resultado de la inspiración y su amor por Selena. Quédate a leerla.

Música es máxima expresión
Emocional. Intuitiva. Innata. Arianna y la música están unidas. Es más cercana a ella que los recuerdos. Es capaz de empatizar con los sonidos y potencia sus conexiones y la memoria. “Me llena; me da paz; me acompaña a sentir el máximo. Me enseña a crear; a reinventarme; a simplemente ser. El gusto por escribir canciones me hizo darme cuenta que esto es lo que quiero hacer toda mi vida”. Hablar de música significa rememorar momentos, identificarse, motivarnos, y escribir la letra de una canción se trata de sacar una historia que conecte con quien la escuche y —con suerte—le produzca algún cambio. Sin duda, aventurarse a hacerlo es de valientes. Para Arianna, la escritura es un hábito de reflexión, autocrítica, felicidad, entendimiento, entre otras cosas. La práctica continua ha supuesto una forma querida de expresión que le ha aportado valores muy importantes y necesarios con los que muy pronto espera sorprender e inspirar a sus seguidores, entre ellos está “Mis Notas”. “Es la recopilación de cuatro canciones que representan precisamente cuatro momentos y una evolución de sentimientos. Una nota tiene muchos significados. Es un texto breve que se utiliza para recordar; Una nota es clara y sincera como una melodía. Algo muy simple pero a la vez muy mágico, dependiendo que escribas, como lo leas o interpretas”. Arianna se la pasa escribiendo sus poemas, pensamientos y recordatorios en sus “notas” (la aplicación del celular). Se la pasa grabando sus canciones en sus “notas de voz” y garabateando sus ideas en un cuaderno de notas. Es ahí donde “notas” tomó un significado especial; es una palabra que cuenta una historia para ella.

A través de estas canciones, la artista peruana recuerda momentos importantes, poderosos y atrevidos. “No tengo una favorita. Todas las escribí en distintos momentos de mi vida a lo largo de dos años enteros, si bien son más o menos el mismo estilo. Cada una tiene un significado y sentimiento diferente”, describe muy emocionada. La energía de Arianna es brutal en cada paso. Su viaje por la música ha despertado en ella emociones positivas, sonrisas, pero, sobre todo, ganas de ser alguien mejor. “Crear constantemente y aprender cosas nuevas es mi mayor motivación. Me emocionan las nuevas experiencias, y especialmente contar historias a través de la música. La musa inspiradora simplemente llega y nace una canción de acuerdo al momento en el que esté ¡Eso sí! Cuando llega, doy todo de mí y atención absoluta. Dejo lo que estoy haciendo, y solo escribo y siento”.

Selena, amor eterno
Cómplice de la música y la poesía de una forma totalmente merecida. Arianna observa la función de sus canciones y las letras como un trabajo por el que apuesta. Sin tomar en cuenta su tipo o el medio. Lo que importa para la artista es creer y regalar instantes. “Siento indiferencia por la palabra “género”. No me gusta etiquetar la música ni mis canciones; escribo de acuerdo a lo que estoy sintiendo en el momento. Pero puedo decir que la mayoría son románticas ¡Vivo enamorada de la vida!”.  Por otra parte, Arianna también nos confiesa acerca de su amor por la icónica Selena. Orgullosa admiradora —desde pequeña—de su elegancia, fuerza, estilo, tumbao, actitud contestataria y retadora. “Selena. Es la reina del ‘Texmex’ y es mi cantante favorita desde que tengo uso de razón ¡Bueno… aparte de mi madre!” (risas). Llevar a cabo un sueño depende de la actitud. Y Arianna ya demostró que la tiene. El abanico de propuestas y posibilidades se hace grande y los deseos van en la misma dirección: comunicar y despertar el interés por las disciplinas artísticas. El reto está en encontrar las razones. Finalmente, “La Bambina de Rovegno” se despide expresando su ánimo y el mundo que la rodea: “Mucha música; mucho arte; muchas historias por contar ¡Veremos qué pasa!”

Foto: Christofer Melgarejo
Maquillaje: Carolina Indacochea 

Styling: Fabiola Farah

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